martes, 25 de julio de 2017

Amar no es una Obligación. Genesis 27

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Muchas personas creen que es una obligación amar. El amor es como una semilla sembrada en nuestro corazón, y que como toda semilla plantada para que germine, crezca y de fruto necesita que se le tenga algunos cuidados. Abonar, regar, cuidar. Etc.
Muchas parejas de esposos llegan al fracaso en su relación, porque somos muy buenos para conquistar, enamorar, pero somos muy malos para cuidar y alimentar ese amor con el cual enamoramos y conquistamos.
Nos casamos y nos olvidamos de todos los detalles con que iniciamos nuestra conquista del amor.
Pasan los años y creemos que por el hecho de estar casados ahora es una obligación que la esposa o el esposo nos quiera.
Amar no es una obligación; con la misma facilidad con que los buenos tratos avivaron en nosotros la llama del amor, los malos tratos pueden apagarla.
Cada uno de nosotros somos libres de amar o no amar. Dios nos lo muestra  a través de una historia muy particular. Génesis 27: 1- 10 “Aconteció que cuando Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista, llamó a Esaú su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí. 
27:2 Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte.  27:3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo y tráeme caza; 27:4 y hazme un guisado como a mí me gusta, y tráemelo, y comeré, para que yo te bendiga antes que muera. 27:5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo; y se fue Esaú al campo para buscar la caza que había de traer. 27:6 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo: 27:7 Tráeme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga en presencia de Jehová antes que yo muera. 27:8 Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando. 27:9 Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como a él le gusta; 27:10 y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que él te bendiga antes de su muerte.
¿Por qué rebeca hiso esto, porque engaño a uno de sus hijos para beneficiar al otro? ¿Usted lo haría?
Esto sucedió para que se cumpliera lo que Dios había establecido desde el principio. Génesis 25: 21-23 “Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.  25:22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová;  25:23 y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno,  Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas;  El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo,  Y el mayor servirá al menor.
Con esto Dios nos quiere mostrar que él es soberano y que por lo tanto puede elegir a quien quiera y hacer con él lo que quiera. Romanos 9: 10-12 “Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre  9:11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama),  9:12 se le dijo: El mayor servirá al menor.
Debemos amar a todos a un a nuestros enemigos, pero nosotros somos libres de a quien amar mas. V 13 “Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
Esto hace a Dios injusto. ¡No! Cuando uno es dueño de algo es libre de dárselo a quien quiera. V 14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera
Dios es el poderoso no nosotros, por lo tanto si él nos escogió deberíamos sentirnos privilegiados. El no escoge a todo el mundo, el escoge al que le tiene misericordia. V 15 “Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.
Las cosas no dependen de nosotros, dependen de Dios. Por más que corramos, por más que luchemos, si no tenemos el respaldo de Dios nada pasa. V 16 “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
Jesús no tenía ninguna obligación de amarnos, a él ningún hombre lo podía matar, el entrego su vida voluntariamente para demostrarnos su amor. El antes de tomar la decisión de entregar su vida, primero tomo la decisión de amarnos. Juan 10: 17-18 “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.  10:18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.  Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 
10:18 
Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
Recuerda el amor no es una obligación. Solo por el hecho de que algún día decidimos casarnos no significa que el amor es eterno. Busquemos mantener siempre vivo ese amor. Con detalles, frases, caricias. Cada uno sabemos cómo debemos agradar a nuestros seres queridos.
Nadie puede amar por obligación, el amor es algo libre, nace de nuestro corazón, solo cuando nuestro amor es libre, sentimos felicidad y somos capaces de dar la vida por lo que hacemos.